
Ulises nace con la vocación de compartir con otros artistas y amantes del arte la travesía vital que supone la práctica de cualquier disciplina. Como Ulises, el artista parte de la Ítaca de su vocación para navegar en una aventura plagada de descubrimientos, contratiempos, éxitos y fracasos, los cuales lo hacen crecer a fuerza de esfuerzo, trabajo y constancia. Es un camino sin fin en el que, en ocasiones, resuena el canto de las sirenas, que invita a desistir y abandonar. Cuando esto sucede, solo queda aferrarse al mástil del trabajo constante para continuar con esta maravillosa y dolorosa aventura.
Nota: Los artículos que aquí aparecen no pretenden ser estudios extensos ni profundos; por el contrario, son breves pinceladas sobre temas y autores que me interesan personalmente. Si alguna opinión aquí vertida llegara a suscitar debate, sería muy bienvenido, pues constituiría un síntoma positivo de la salud crítica de quienes aman el arte.






